CULEBRONES
Cuando te inventas culebrones a medida para que quepamos los dos, me das miedo. No se si es un acto reflejo del protagonismo que siempre buscas, deseando que nos subamos a un escenario en el que todos miren y te aplaudan. Vas intentando inventar una trama que nos rodee, y que dibuje las cosas a nuestro al rededor tal y como, según tu plan, deberían ser. Tú dices qué decir y cómo hacer y me pones en una escena en la que participo pasivamente, pero sin dejar de participar, como formando parte de tus planes quinquenales de demostrarle a un público que nisiquiera nos está mirando, que siempre ganas. Tentada por formar parte de tu comedia si me prometes un happy ever ending, me paro a pensar en quién eres y me doy cuenta de que hace ya tiempo que cuando te inventas culebrones, no quiero formar parte de ellos más que en el momento que formo parte, así que ahora me siento a mirar desde fuera, sin prestar demasiada atención a nada en concreto salvo a tus pies, temerosa de que tropieces con a...